Información Corporativa

    Hace más de 25 años que el arquitecto D. Antonio del Pozo y el abogado D. Jaime Pascual decidieron colaborar para construir sus propias viviendas. Analizando entre las diferentes opciones existentes optaron por hacer la promoción utilizando la figura de Comunidad de Bienes. Entendían que permitía transparencia, seguridad jurídica, ahorro de costes y control de la obra a los participantes, pero al mismo tiempo la flexibilidad y el compromiso necesarios para poder adaptarse a las diversas vicisitudes que surgen durante la construcción del edificio.
    En esta primera Comunidad se asociaron con un grupo de inversores para construir los Edificios Casalón I, II y III en la c/ Enrique Marco Dorta de S/C de Tenerife. La experiencia fue un completo éxito, se terminaron las viviendas con un coste inferior en más de un 20% al precio de mercado.
    A ese proyecto inicial, le han seguido muchos otros en estos años, que les han permitido ganarse una reputación en el sector de profesionalidad, transparencia y solvencia.

    La Promoción mediante Comunidad de Bienes

    La figura de la Comunidad de Bienes permite obtener los mejores costes de edificación y minimizar los riesgos de todos los intervinientes en cada proyecto, esto beneficia directamente a los Comuneros que obtienen unas viviendas, locales, oficinas, garajes, etc… a unos costes muy inferiores a los del mercado.
    Una vez que se selecciona un solar que, por sus características singulares, entendemos puede ser apto para iniciar un Proyecto de Comunidad, se realiza un estudio exhaustivo de tipología, calidades, costes plazos, etc… definiendo un proyecto exclusivo y diferente a lo existente en el mercado.
    En una segunda fase, se presenta el proyecto a diferentes inversores (particulares o empresas) que pudieran estar interesados en formar parte de la Comunidad, terminando de definir, de acuerdo a las particulares necesidades de cada caso concreto el Proyecto definitivo.
    Al mismo tiempo se negocia la financiación bancaria, y es el mismo banco quién considera apto a cada comunero para el proyecto de acuerdo al coste previsto de construcción de las unidades que desea adquirir en el edificio. De esta forma, antes de iniciar la construcción, se dispone de todos los fondos necesarios para su finalización (Liquidez, Préstamo o aval bancario).
      Todos los estudios anteriores, y el hecho tener garantizados desde un principio los fondos necesarios para terminar el edificio, minimiza los riesgos del resto de agentes intervinientes en la construcción del edificio, lo que permite obtener los mejores costes para la Comunidad.

      El objivo final es que cada comunero obtenga su vivienda, oficina, local, etc… con un coste de, al menos, un 20% por debajo del precio de mercado

    • Rigurosa gestión de costes
    • Ahorro del beneficio del promotor.